Preguntas
- Mi hijo
aumenta poco de peso
- Tengo
poca leche
- Hay que
darles agua
- ¿Como
puedo conservar y almacenar la leche materna extraída?
- Estoy
amamantando y voy a volver a trabajar, ¿cómo lo hago?¿afectará a
mi producción de leche el estrés laboral?
- Mi hijo
no ha hecho deposiciones en varios días ¿está estreñido?
- El
sueño. ¿Es malo compartir la cama con el bebe?
- ¿Necesita
mi hijo chupete?
- Hasta
cuando es bueno que mame mi hijo? ¿Cuándo hay que destetarlo?
- Llanto,
cólico del lactante.
- Los
baches de la lactancia, la “crisis de los 3 meses”
- Mi hijo
me muerde ¿Qué debo hacer?
- Me duele
mucho el pecho, tengo una zona roja y dura. Ingurgitación,
Inflamación, mastitis.
- ¿Puedo
hacer deporte si doy el pecho?
- Yodo y
Lactancia Materna
- ¿Cuándo
puedo ofrecerle algo más además del pecho? La alimentación
complementaria
Respuestas
Mi
hijo aumenta poco de peso
La
preocupación por el peso es muy frecuente entre las madres
lactantes, pero en la mayoría de los casos todo está funcionando
bien y el niño está ganando adecuadamente. Tenga en cuenta que:
- Las gráficas de peso y longitud de que disponemos actualmente están
confeccionadas con niños que en su mayoría eran alimentados con
biberón y constituyen solo una ayuda orientativa. La OMS está
confeccionando gráficas a partir de niños alimentados al pecho y
los resultados preliminares indican que el crecimiento es distinto a
los niños alimentados con fórmulas artificiales. Los bebés
alimentados con biberones son más gordos que los amamantados.
- Las gráficas se realizan a partir de datos estadísticos por lo que
la mitad de los niños normales están por debajo de la media. Es más
importante la valoración clínica del niño: su aspecto, vivacidad,
si moja 4-5 pañales diarios…
Tengo
poca leche
En
general, todas las madres producen la cantidad exacta de leche que
necesitan sus bebés. Es excepcional que una madre no produzca
suficiente leche para alimentar a su hijo. Cuando una madre nota que
tiene poca leche, lo habitual es que se trate de alguno de los
siguientes casos:
- La posición del niño
o elagarre
del pecho no es correcto,
por eso el bebé no vacía bien las mamas y estas dejan de producir
la cantidad de leche que necesita el bebé. En este caso suele haber
dolor al mamar o grietas. Es necesario corregir la posición. Lo
ideal es que alguien experto evalúe la toma.
-
Hay leche pero la madre
no se nota “la subida”
y duda que tenga suficiente.
Esto suele ocurrir tras los primeros meses de lactancia. Normalmente
el niño tarda menos en hacer las tomas y extrae la leche más
eficazmente. Si el niño está tranquilo y feliz y moja 4-5 pañales
diarios, es que está tomando la leche que necesita.
Recomendaciones:
- Ponga a su hijo a mamar siempre que él quiera, no espere a que llore
de hambre, dele aunque solo "busque", gruña o se chupe los
dedos. Asegúrese de que se coge bien al pecho porque de ese modo
vacía bien los depósitos de leche que están en la areola. Deje que
mame todo el tiempo que quiera del mismo pecho, porque la leche del
final tiene más grasa (más calorías). Si quiere más le ofrece el
otro después.
Hay que darles agua
Normalmente,
con el pecho no hace falta nada más de agua, incluso en climas muy
calurosos, pero cuando ya están tomado papillas es bueno
ofrecérsela. Si el niño la bebe bien, y si prefiere el pecho como
fuente de líquido para calmar la sed, pues mejor, pero no hay normas
al respecto. El bebé que toma pecho puede tomar el agua en vaso, no
es preciso ofrecérsela con tetina.
¿Como puedo conservar y
almacenar la leche materna extraída?
Tiempo
de almacenamiento
La
leche materna tiene propiedades antibacterianas que permiten su
almacenamiento por periodos prolongados de tiempo, en determinadas
condiciones.
- Calostro:
a temperatura ambiente 27-32 ºC: 12 horas.
- Leche madura:
- A
temperatura ambiente:
- Refrigerada
(en nevera) entre 0 y 4 ºC: 8 días.
- Congelada:
- En
un congelador dentro de la misma nevera: 2 semanas.
- En
un congelador que es parte de la nevera pero con puertas separadas
(tipo combi): 3-4 meses (porque la temperatura varía cuando la
puerta se abre con cierta frecuencia).
- En
un congelador separado, tipo comercial, con temperatura constante de
(-19 ºC): 6 meses o más.
Tipos
de envase
La
leche materna extraída debe almacenarse siempre en envases
destinados para uso alimentario. Los mejores envases para congelación
son los de cristal que por ser menos porosos ofrecen la mejor
protección. La segunda opción serían los envases de plástico duro
transparente (policarbonato) y en tercer lugar los de plástico duro
traslúcido (polipropileno). Otra opción son las bolsas de plástico
especialmente comercializadas para almacenar leche materna. Es
preferible no utilizar otro tipo de bolsas de plástico más finas
que pueden romperse o contaminarse más fácilmente.
Como
descongelar y calentar la leche extraída
Se
puede calentar sumergiendo el recipiente en otro con agua caliente
pero no calentar directamente o en microondas. La leche descongelada
se puede guardar en nevera 24 horas pero no volver a
congelar
Estoy amamantando y voy a volver a trabajar
¿cómo lo hago?¿afectará a mi producción de leche el estrés laboral?
Es
interesante valorar las posibilidades de horarios más flexibles
o de menos jornada durante unos meses para poder estar más
tiempo con el bebé, pero aún incorporándose pronto al trabajo
es posible continuar amamantándolo durante muchos meses.
Si
la madre se incorpora a trabajar antes de los 6 meses de vida del
bebé, la mejor manera de mantener la lactancia consiste en
extraerse la leche con un sacaleches (los eléctricos son más
rápidos) y almacenarla en la nevera para que el cuidador se la
ofrezca al bebé con un vasito o cucharita. Si el bebé es mayor
de 2 meses también puede ofrecérsela con tetina. Si la madre le
ofrece el pecho al bebé inmediatamente antes de salir de casa e
inmediatamente al volver, el bebé necesitará una o 2 tomas de
leche durante su ausencia.
Es importante saber que muchos
bebés cuando la madre está disponible pueden pedir a menudo y
ser alimentados a demanda, pero cuando la madre no está, son
capaces de aguantar varias horas sin comer. Algunos bebés
duermen prolongadamente en ausencia de la madre para pedir mucho
más a menudo cuando está a su lado.
Para evitar el
cansancio derivado del trabajo y del hecho de estar amamantando
es importante que la madre aproveche las horas en que puede
descansar. Puede quedarse dormida mientras amamanta en la noche o
dormir la siesta mientras amamanta, y dormir y descansar más en
sus días libres.
Si cuando la madre se incorpora al
trabajo, el bebé ya tiene cerca de 6 meses se pueden ofrecer
otros alimentos en forma de puré (arroz, patata cocida, puré de
verduras, puré de verduras con carne, puré de frutas) durante
las ausencias de la madre, de manera que cuando la madre vuelve a
casa le ofrece el pecho a demanda.
Si la ausencia de la
madre es prolongada convendrá que utilice un extractor de leche
en el lugar de trabajo, para evitar la congestión mamaria. La
leche extraída puede almacenarse a temperatura ambiente hasta
llegar a casa o en una pequeña nevera portátil, y se le puede
ofrecer al bebé cuando la madre esté trabajando.
Mi
hijo no ha hecho deposiciones en varios días ¿está estreñido?
El
estreñimiento consiste en hacer pocas deposiciones pero, sobre todo,
hacer deposiciones duras, bolas que hacen daño e incluso fisuras al
salir. El hacer una deposición blanda cada 2, 3, 7 ó 10 días NO es
estreñimiento, suele ser normal y no produce ninguna molestia ni
cólicos.
Muchos niños alimentados al pecho, hacia el mes o
mes y medio, dejan de hacer las 4 a 15 deposiciones al día y pasan a
hacer 1 vez al día o cada varios días, eso sí, hacen más volumen
de heces cuanto más tardan, pero siempre blandas. No hay que
molestarlos con nada. No sirve de nada y puede ser perjudicial el
estimularles el culito con cerillas, termómetros, rabos de hojas de
geranio, supositorios de glicerina... Tampoco hay que darles
infusiones laxantes ni zumos de diversas frutas. Las infusiones y
zumos acaban antes con la lactancia, ya que a más zumo, menos maman
y el pecho fabrica menos leche.
El
sueño. ¿Es malo compartir la cama con el bebe?
El
patrón de sueño en los niños pequeños es muy cambiante, pero es
normal que a medida que se hacen mayores se despierten más por la
noche (no menos, como muchos piensan). Esas frasecitas de ¡qué
bueno es: duerme toda la noche!... son tramposas. Pero claro, a
veces no hay quien aguante el tirón. Hay que conocer estos patrones
normales de sueño para aceptarlos mejor y también hay que saber
que no hay soluciones mágicas y que el sentido común debe
primar.
Muchos bebés se quedan dormidos mientras maman. Esto
tiene 2 motivos: primero la propia composición de la leche, que
contienen un aminoácido llamado triptófano, que facilita que el
bebé se quede dormido y, segundo, que el niño se relaja chupando
el pecho, una vez saciado, y con el calor de la madre. Si se está
dando pecho a un niño pequeño, menor de 6 meses, suele ser más
práctico y más cómodo para la madre dormir en la misma
habitación. Algunas familias juntan la cunita a la parte de la cama
de la mamá y otras prefieren dormir todos juntos en la misma cama,
pero también hay parejas que no lo soportan. No es una obligación,
ni es imprescindible, ni para la lactancia ni para la formación de
la personalidad. A la gente que le va bien, perfecto y a la que no
le va bien, que no lo haga.
Meter al niño en la cama de los
padres no es una cuestión médica, sino personal y cultural y
tampoco es obligatorio. A partir de una determinada edad (¿10-12
meses, 2-3 años...?) puede intentarse “educar” los patrones de
sueño del mismo modo que las demás actividades y situaciones
socializadoras de nuestros hijos: con paciencia, con tacto,
explicándoles las cosas, diciéndoles esto sí, esto no y
porqué...
Algunos
niños tras dormir "muy bien" los primeros 4 meses,
comienzan a despertarse mucho hacia los 6 meses y a dormir poquito
rato muchas veces al día. Hay que entender que eso es normal y que
no significa que el niño esté enfermo o le ocurra algo. En estos
casos los padres no deben angustiarse pensando ¿estaré haciendo
algo mal?
¿Necesita
mi hijo chupete?
El bebé
que toma pecho no necesita chupete y, al menos durante las primeras
semanas, no se le debe ofrecer porque el chupete hace más difícil
que aprenda a mamar de forma eficaz. El uso del chupete en los
primeros días o semanas puede ser la causa de grietas y dolor en el
pezón e, incluso, de falta de ganancia de peso.
Cuando el
niño ya es más mayorcito y mama bien (se coge bien, succiona con
energía, duerme periodos de 2, 3 ó 4 horas, orina mucha cantidad y
gana bien de peso) tampoco suele haber problemas porque utilice el
chupete alguna vez, aunque es de esperar que preferirá a su mami
calentita que huele tan bien a leche, antes que un pedacito de
plástico..... Es importante recordar que la madre produce leche a
través de varios mecanismos: cuando el bebé vacía los pechos y
cuando el bebé se agarra del pecho aunque no sea para comer. El bebé
necesita succionar para tranquilizarse y estas pequeñas tomas “no
nutritivas” son un estímulo excelente para asegurar una adecuada
producción de leche durante los 2 primeros años de vida.
Conviene
recordar que cada vez que se le ofrece el chupete al bebé es un
estímulo que pierde el pecho de la madre, por ello el chupete
debería relegarse a situaciones aisladas (cuando la madre está
ausente, cuando está conduciendo,...)
También conviene
recordar que el chupete es una fuente importante de mal desarrollo
del sistema muscular y óseo de la boca y de la cara, y puede
contribuir a problemas con los dientes en el futuro.
Hasta
cuando es bueno que mame mi hijo? ¿Cuándo hay que destetarlo?
El
patrón de duración de lactancia en los humanos hasta hace menos de
100 años y todavía hoy en sociedades no contaminadas por la
civilización predominante ha sido de 3 a 4 años con variaciones
entre el año y los 7 o más años. En el momento actual la
Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones
Unidas para la Infancia (UNICEF) recomiendan mantener la lactancia
hasta los dos años o más, en todos los países del mundo.
Los
niños que maman por encima del año, siguen obteniendo una cantidad
sustanciosa de sus calorías y micronutrientes (hierro, calcio,
vitaminas...) de la leche que toman de sus madres (en ocasiones, por
encima del 50% de las totales necesarias).
La leche de la
madre, de la propia especie, siempre es mucho mejor que la de un
animal de otra especie.
El amamantamiento es un acto personal
entre madres e hijos.
El primer año lo mejor es que se le
ofrezca el pecho antes de las comidas para mantener una buena y
prolongada lactancia, y después del primer año y por lo menos hasta
el segundo es recomendable que se les ofrezca al menos unas 4 veces
al día, después de las comidas, por la noche... En esta etapa
muchos niños maman como postre y cuando están enfermos, es lo único
que comen.
Cuando la madre desee destetar a su bebé debe
hacerlo con delicadeza. Dejarle llorar o irse de viaje son soluciones
crueles y desconsideradas hacia él. Se puede dulcificar el proceso
de varias maneras:
- Posponer
el pecho o darlo con condiciones (cuando termines la comida, cuando
vayas a dormir, sólo en casa, o sólo...) para ir disminuyendo el
número de veces que mama.
- Cuando insista y "no sea el
momento elegido", conviene proporcionarle otro tipo de consuelo:
jugar, hacer un puzzle, leer un cuento, hacernos cosquillas, cantar,
jugar al escondite, guardar los peluches...
- Hablar con el
niño, darle alguna explicación de porqué "ahora no se puede".
(mamá está cansada, eres muy grande, ya comes bocadillos y con
tenedor...). Los niños son mucho más comprensivos de lo que se
espera si perciben en sus padres un verdadero deseo de comunicarse y
de compartir.
- Darle muestras de cariño continuamente (no solo
se ama dando el pecho)
Los
niños no llegan a ser más o menos independientes según el alimento
que hayan tomado sino el modo en que se les ha dado éste
(condicional o incondicional). En realidad no depende del tipo de
alimentación sino del estilo de crianza...
Llanto,
cólico del lactante
Los
cólicos del lactante
son episodios de llanto que suelen durar alrededor de 2-3 horas al
día más de 3 días a la semana y que suelen aparecer por la
tarde-noche. El bebé estira y encoge las piernas, muestra una
expresión de dolor, ventosea (lo que, a veces, le alivia)...
Se
suele decir que son dolores abdominales pero no se sabe a ciencia
cierta y se han intentado relacionar con alergias, gases,
hipermotilidad intestinal, temperamento, sobrecarga de estímulos...
Puede que tenga importancia el temperamento del bebé o de sus
padres.
Si todo está bien, los medicamentos no suelen ser
eficaces, tampoco las infusiones.
En cualquier caso, el llanto
es una manera de comunicación del lactante que indica una necesidad
pero no siempre significa hambre. Además de hambre el niño puede
tener sueño, cansancio o, simplemente, necesidad de contacto o de
estar en brazos. Responder precozmente al llanto y tomarlos en brazos
mejora los cólicos más que el tipo de alimentación o cualquier
otra intervención y no malcría al niño.
Suelen calmarse al
tomarlos en brazos. Si lo toma la madre, lo pone al pecho y se calma,
ya está solucionado. Tomar el pecho no produce obesidad y ofrece
algo más que alimento. Si continúan llorando puede intentar
calmarlos otra persona (el padre, por ejemplo).
Los
baches de la lactancia, la “crisis de los 3 meses”
Es
cierto que los bebés de vez en cuando, a intervalos más o menos
aproximados, a las 3 semanas, al mes y medio, a los 3 meses, tienen
unos días "raros", en que están algo más inquietos,
lloran más, duermen peor, se agarran al pecho y de repente estiran,
lo sueltan, lloran, no duermen... Posiblemente esto tenga relación
con la maduración de su cerebro.
En general, se habla de la
crisis de los 3 meses describiéndola como un momento en el que:
- El bebé reclama mamar más a menudo (lo que la madre interpreta como
que tiene hambre)
- La madre no nota el pecho tan lleno (lo que
interpreta como que ella no tiene leche suficiente)
El
resultado es que en ese momento es muy fácil que se empiecen a dar
biberones, lo cual no es la solución adecuada.
Pero en
realidad lo que ocurre es que...
- El bebé reclama más a menudo porque está creciendo (por eso se
llaman también "baches o crisis de crecimiento") y esto
hace que su apetito aumente.
- La madre no tiene los pechos tan
llenos porque a esa edad la producción de leche de la madre se ha
adaptado ya a las necesidades del bebé, ya no gotea, ni se tienen
los pechos tan llenos, ni se nota tanto la subida de leche... Además,
el lactante vacía el pecho con más eficacia, tarda menos tiempo y
hace más rápida la toma.
De
modo que lo adecuado es intentar adaptarse al bebé. A lo mejor sólo
necesita que lo tomen más tiempo en brazos, pero si pide más pecho
porque necesita comer más, la solución es ponerlo más al pecho
para que aumente la producción. Si en lugar de pecho le damos un
biberón, esto no hará que aumente la leche y normalmente empeorará
las cosas.
Mi
hijo me muerde ¿Qué debo hacer?
A
veces, los niños muerden el pecho. Como es doloroso, hay que
intentar que dejen de hacerlo.
La mejor manera es a base de 3
"ingredientes":
- Decir ¡No! Seco y claro (mensaje verbal).
- Poner cara seria
mirándole a la cara.
- Quitarle el pecho de la boca (pero sin
quitarlo del regazo).
Los
mensajes no verbales (gestos) refuerzan al verbal y ayudan al bebé a
comprender. A fin de cuentas, es pequeño y no sabe que
duele...
Luego se le ofrece de nuevo y se dice "no
muerdas". Suele ser necesario repetir pero en pocas sesiones
aprenden la lección.
Algunos bebés se asustan y lloran si el
“¡no!” es muy seco y la cara muy seria.
Se les puede abrazar
para consolar pero sin dar el pecho inmediatamente de consuelo.
Esperar a que se tranquilicen antes de ofrecerles el pecho, para
repetir el mensaje, si es necesario, un poco más suavemente.
Me
duele mucho el pecho, tengo una zona roja y dura. Ingurgitación,
inflamación (mastitis).
Un
pecho puede inflamarse y doler fundamentalmente por varios motivos:
ingurgitación, obstrucción de un conducto e infección
(mastitis).
- La ingurgitación
ocurre cuando los pechos producen más leche de la que el lactante
extrae, aumentando ambos de tamaño y provocando dolor. Esto suele
ocurrir al comienzo de la lactancia con la “subida de la leche”.
Se da más frecuentemente en el primer hijo, y cuando durante los
primeros días se amamanta al bebé con horarios rígidos y pocas
tomas al día, o se le ofrecen suplementos de suero. En épocas
posteriores de la lactancia es más raro, pero puede pasar si hay
separación momentánea de madre y lactante (hospitalizacíon de
madre o hijo, horario de trabajo...) o si el lactante mama menos por
enfermedad u otro problema o, simplemente, al dormir más horas por
la noche. Puede provocar algo de fiebre si la ingurgitación es
importante. La solución es simple: extraer la leche
(amamantando o con sacaleches) y calmar el dolor (antiinflamatorios y
frío local). Quien mejor extrae la leche es el lactante. El agua
caliente también ayuda a vaciar el pecho: una ducha o baño en agua
calentita hace que la leche fluya con facilidad. La aplicación de
compresas frías (bolsas de hielo o de verduras congeladas) sobre los
pechos calma el dolor y son útiles tras haber extraído leche.
- La
obstrucción de conductos o
la mastitis es la
inflamación, normalmente de origen infeccioso, en una parte de un
pecho que está más roja y endurecida de lo normal y provoca dolor
localizado. Se puede acompañar de fiebre y molestias como las de la
gripe (dolorimiento de huesos y articulaciones). En la obstrucción
de un conducto, hay un componente de retención de leche (como en la
ingurgitación, pero en una zona de un solo pecho) y en la mastitis,
se produce una infección de esta leche retenida. El
tratamiento fundamental será el mismo de la ingurgitación. A menudo
es también útil masajear la zona inflamada con suaves presiones
hacia el pezón, tras aplicar calor en la zona. Puede hacerse bajo la
ducha o en un baño de agua caliente. A veces se observa la salida de
un pequeño tapón mucoso. Es importante ofrecer el pecho muy
frecuentemente al bebé ya que es la forma más eficaz de vaciado. Si el problema no se resuelve en 24 horas o aparece fiebre y
malestar general, es posible que haya infección. La mastitis, al ser
una infección localizada, casi siempre va a precisar de antibióticos
que sean compatibles con la lactancia. Consulte a su médico. Aunque
haya infección el niño no se contagia al mamar.
- Una forma
particular y muy dolorosa de infección del pecho es la infección
por unos hongos llamados candida albicans: la candidiasis
del pezón y de los
conductos provoca un dolor lacerante, muy desagradable, como de
clavar agujas hacia dentro del pecho, durante toda la toma y un buen
rato después de haber finalizado. El dolor es muy típico y
fundamental para el diagnóstico, pues el pecho no está inflamado y
el pezón, aunque puede estar más rojo de lo normal o con alguna
manchita blanca, suele ser normal. Son los mismos hongos que provocan
infección en la boca o la zona del pañal del lactante
¿Puedo
hacer deporte si doy el pecho?
La
práctica de ejercicio y actividades deportivas son perfectamente
compatibles con la lactancia. El ejercicio moderado es
saludable, no habiendo cambios en la composición de la leche ni
disminución de su producción, que incluso puede aumentar.
Aunque no se ha demostrado que el ejercicio disminuya la producción
de leche, practicar ejercicio intenso de forma continuada sólo sería
aconsejable en mujeres previamente entrenadas, por ejemplo, en
deportistas profesionales.
La natación no está
contraindicada, una vez pasado el puerperio inmediato. El frío puede
inhibir la eyección de leche, pero sólo momentáneamente.
Para las mujeres que desean perder peso, la combinación de
ejercicio moderado y una dieta equilibrada es una opción muy
aceptable.
Y para quienes no son deportistas pero desean hacer
algo de ejercicio, lo más sencillo es caminar al menos 45 minutos,
diariamente, a buen ritmo.
Yodo
y Lactancia Materna
- ¿Porqué
es necesario tomar una cantidad extra de yodo durante la
lactancia?
Porque las
necesidades de yodo en la mujer lactante son casi el doble de las de
un adulto ya que tiene que garantizar que el hijo reciba todo el
yodo que necesita a través de la leche.
- ¿Cuál debe ser la ingesta de yodo durante la lactancia?
La
leche materna contiene una cantidad variable de yodo que depende de
la ingesta de la madre. Si las necesidades del lactante son del
orden de 90 mcg/día, y el volumen de leche ingerido de 600 a 1000
ml/día, la concentración mínima de yodo en la leche materna
debería ser de 100 mcg/litro.
Para conseguirlo, la madre debe
ingerir en total al menos 250 mcg de yodo al día.
- ¿Se debe mantener durante la lactancia el mismo suplemento de yodo
que se ha tomado durante el embarazo?
SI, el suplemento de yodo para una mujer lactando es el mismo
que durante el embarazo y se debe mantener durante toda la
lactancia.
- Tomando habitualmente sal yodada, ¿también se necesita un
suplemento extra de yodo durante la lactancia?
SI,
porque la sal yodada le aporta tan sólo la mitad de las necesidades
durante este período.
- ¿Existen restriciones para consumir la sal yodada en la
lactancia?
No hay
restricciones específicas por el hecho de estar lactando, y nos
remitiremos a las que existan para la población general.
¿Cuándo
puedo ofrecerle algo más además del pecho? La alimentación
complementaria
La
recomendación actual de la OMS es que la alimentación con otros
alimentos distintos a la leche materna se inicie a partir de los 6
meses, cuando el lactante está preparado para recibir alimentos
sólidos (con cuchara) y ha agotado sus reservas de hierro. Sabremos
que está preparado porque:
- Se
mantiene sentado sin ayuda
- Ha desaparecido el reflejo de
extrusión (sacan la lengua y expulsan el alimento)
- Manifiesta
interés por otros alimentos
- Muestra hambre y saciedad con sus
gestos
Hasta
esa edad los niños no necesitan ninguna otra cosa.
Se
recomienda:
- Introducir
un alimento nuevo cada 3-4 días, para poder valorar la aparición de
intolerancias o alergias.
- Respetar el apetito del niño.
Durante el primer año de vida, es preferible ofrecer primero el
pecho y luego los alimentos que complementan la leche materna
(“complementarios”) .
- Introduciendo gradualmente una dieta
variada y agradable.
- Aunque no es importante el alimento que
se ofrece primero, es aconsejable ofrecer cuanto antes alimentos que
contengan hierro: carnes primero, pescados hacia los 9-10 meses.
- Evitar el gluten antes de los 7-8 meses (cereales con trigo, cebada,
centeno o avena).
- Evitar los alimentos alergénicos (leche de
vaca, soja, clara de huevo, frutos secos legumbres) hasta los 12
meses. Los frutos secos, no molidos, no se deben dar antes de los 6-7
años, ya que existe riesgo de atragantamiento que puede ser grave.)
alimentos que pueden contener muchos nitratos (remolacha, espinacas,
zanahoria) la col, nabos y espárragos.
- No se debería añadir
azúcar o sal en exceso a los alimentos del bebé hasta pasado el
primer año. Es conveniente utilizar sal yodada.
- Se puede
añadir al puré de verduras un poco de aceite de oliva.
- Los
alimentos pueden ofrecerse triturados al principio y troceados o
chafados a partir de los 8 meses.
- Los cereales pueden
prepararse con leche materna, agua o caldo, o añadirlos a las
papillas. No es necesario darlos con una leche artificial. El arroz y
el maíz no contienen gluten.
- Dejar que el niño “experimente”
comiendo primero con sus dedos, luego con la cuchara...
- Es una
buena idea que el niño coma en la mesa con todos, la comida también
es un acto social y el niño puede ver y aprender.
- Mientras el
bebé hace unas 4 tomas de pecho, no necesita otros alimentos lácteos
como yogur, queso u otras leches en papillas o purés.
- No
tiene sentido introducir papilla para que duerma más, ni tampoco
introducir otros alimentos antes de tiempo para que el niño se
“acostumbre” antes de que su madre empiece a trabajar. La
introducción de alimentos antes de los 6 meses puede ser causa de
alergias e intolerancias.