Grupo de apoyo a la lactancia materna de Narón

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Preguntas frecuentes




Preguntas

  1. Mi hijo aumenta poco de peso
  2. Tengo poca leche
  3. Hay que darles agua
  4. ¿Como puedo conservar y almacenar la leche materna extraída?
  5. Estoy amamantando y voy a volver a trabajar, ¿cómo lo hago?¿afectará a mi producción de leche el estrés laboral?
  6. Mi hijo no ha hecho deposiciones en varios días ¿está estreñido?
  7. El sueño. ¿Es malo compartir la cama con el bebe?
  8. ¿Necesita mi hijo chupete?
  9. Hasta cuando es bueno que mame mi hijo? ¿Cuándo hay que destetarlo?
  10. Llanto, cólico del lactante.
  11. Los baches de la lactancia, la “crisis de los 3 meses”
  12. Mi hijo me muerde ¿Qué debo hacer?
  13. Me duele mucho el pecho, tengo una zona roja y dura. Ingurgitación, Inflamación, mastitis.
  14. ¿Puedo hacer deporte si doy el pecho?
  15. Yodo y Lactancia Materna
  16. ¿Cuándo puedo ofrecerle algo más además del pecho? La alimentación complementaria

Respuestas


Mi hijo aumenta poco de peso

    La preocupación por el peso es muy frecuente entre las madres lactantes, pero en la mayoría de los casos todo está funcionando bien y el niño está ganando adecuadamente. Tenga en cuenta que:

  • Las gráficas de peso y longitud de que disponemos actualmente están confeccionadas con niños que en su mayoría eran alimentados con biberón y constituyen solo una ayuda orientativa. La OMS está confeccionando gráficas a partir de niños alimentados al pecho y los resultados preliminares indican que el crecimiento es distinto a los niños alimentados con fórmulas artificiales. Los bebés alimentados con biberones son más gordos que los amamantados.
  • Las gráficas se realizan a partir de datos estadísticos por lo que la mitad de los niños normales están por debajo de la media. Es más importante la valoración clínica del niño: su aspecto, vivacidad, si moja 4-5 pañales diarios…

Tengo poca leche

    En general, todas las madres producen la cantidad exacta de leche que necesitan sus bebés. Es excepcional que una madre no produzca suficiente leche para alimentar a su hijo. Cuando una madre nota que tiene poca leche, lo habitual es que se trate de alguno de los siguientes casos:

  • La  posición del niño o elagarre del pecho no es correcto, por eso el bebé no vacía bien las mamas y estas dejan de producir la cantidad de leche que necesita el bebé. En este caso suele haber dolor al mamar o grietas. Es necesario corregir la posición. Lo ideal es que alguien experto evalúe la toma.

  • Hay leche pero la madre no se nota “la subida” y duda que tenga suficiente. Esto suele ocurrir tras los primeros meses de lactancia. Normalmente el niño tarda menos en hacer las tomas y extrae la leche más eficazmente. Si el niño está tranquilo y feliz y moja 4-5 pañales diarios, es que está tomando la leche que necesita.

 Recomendaciones:

  • Ponga a su hijo a mamar siempre que él quiera, no espere a que llore de hambre, dele aunque solo "busque", gruña o se chupe los dedos. Asegúrese de que se coge bien al pecho porque de ese modo vacía bien los depósitos de leche que están en la areola. Deje que mame todo el tiempo que quiera del mismo pecho, porque la leche del final tiene más grasa (más calorías). Si quiere más le ofrece el otro después.
  • Dele el pecho a menudo


Hay que darles agua

    Normalmente, con el pecho no hace falta nada más de agua, incluso en climas muy calurosos, pero cuando ya están tomado papillas es bueno ofrecérsela. Si el niño la bebe bien, y si prefiere el pecho como fuente de líquido para calmar la sed, pues mejor, pero no hay normas al respecto. El bebé que toma pecho puede tomar el agua en vaso, no es preciso ofrecérsela con tetina. 

¿Como puedo conservar y almacenar la leche materna extraída?

    Tiempo de almacenamiento

    La leche materna tiene propiedades antibacterianas que permiten su almacenamiento por periodos prolongados de tiempo, en determinadas condiciones.

  • Calostro: a temperatura ambiente 27-32 ºC: 12 horas.
  • Leche madura:
    • A temperatura ambiente:
      • 15ºC: 24 horas.
      • 19-22 ºC: 10 horas.
      • 25 ºC: 4 a 6 horas.
      • 30 a 38ºC: 4 horas
    • Refrigerada (en nevera) entre 0 y 4 ºC: 8 días.
    • Congelada:
      • En un congelador dentro de la misma nevera: 2 semanas.
      •  En un congelador que es parte de la nevera pero con puertas separadas (tipo combi): 3-4 meses (porque la temperatura varía cuando la puerta se abre con cierta frecuencia).
      • En un congelador separado, tipo comercial, con temperatura constante de (-19 ºC): 6 meses o más.

    Tipos de envase

        La leche materna extraída debe almacenarse siempre en envases destinados para uso alimentario. Los mejores envases para congelación son los de cristal que por ser menos porosos ofrecen la mejor protección. La segunda opción serían los envases de plástico duro transparente (policarbonato) y en tercer lugar los de plástico duro traslúcido (polipropileno). Otra opción son las bolsas de plástico especialmente comercializadas para almacenar leche materna. Es preferible no utilizar otro tipo de bolsas de plástico más finas que pueden romperse o contaminarse más fácilmente.

    Como descongelar y calentar la leche extraída

    Se puede calentar sumergiendo el recipiente en otro con agua caliente pero no calentar directamente o en microondas. La     leche descongelada se puede guardar en nevera 24 horas pero no volver a congelar

Estoy amamantando y voy a volver a trabajar

¿cómo lo hago?¿afectará a mi producción de leche el estrés laboral?

    Es interesante valorar las posibilidades de horarios más flexibles o de menos jornada durante unos meses para poder estar más tiempo con el bebé, pero aún incorporándose pronto al trabajo es posible continuar amamantándolo durante muchos meses.

    Si la madre se incorpora a trabajar antes de los 6 meses de vida del bebé, la mejor manera de mantener la lactancia consiste en extraerse la leche con un sacaleches (los eléctricos son más rápidos) y almacenarla en la nevera para que el cuidador se la ofrezca al bebé con un vasito o cucharita. Si el bebé es mayor de 2 meses también puede ofrecérsela con tetina. Si la madre le ofrece el pecho al bebé inmediatamente antes de salir de casa e inmediatamente al volver, el bebé necesitará una o 2 tomas de leche durante su ausencia.

    Es importante saber que muchos bebés cuando la madre está disponible pueden pedir a menudo y ser alimentados a demanda, pero cuando la madre no está, son capaces de aguantar varias horas sin comer. Algunos bebés duermen prolongadamente en ausencia de la madre para pedir mucho más a menudo cuando está a su lado.

    Para evitar el cansancio derivado del trabajo y del hecho de estar amamantando es importante que la madre aproveche las horas en que puede descansar. Puede quedarse dormida mientras amamanta en la noche o dormir la siesta mientras amamanta, y dormir y descansar más en sus días libres.

    Si cuando la madre se incorpora al trabajo, el bebé ya tiene cerca de 6 meses se pueden ofrecer otros alimentos en forma de puré (arroz, patata cocida, puré de verduras, puré de verduras con carne, puré de frutas) durante las ausencias de la madre, de manera que cuando la madre vuelve a casa le ofrece el pecho a demanda.

    Si la ausencia de la madre es prolongada convendrá que utilice un extractor de leche en el lugar de trabajo, para evitar la congestión mamaria. La leche extraída puede almacenarse a temperatura ambiente hasta llegar a casa o en una pequeña nevera portátil, y se le puede ofrecer al bebé cuando la madre esté trabajando.
 

Mi hijo no ha hecho deposiciones en varios días ¿está estreñido?

    El estreñimiento consiste en hacer pocas deposiciones pero, sobre todo, hacer deposiciones duras, bolas que hacen daño e incluso fisuras al salir. El hacer una deposición blanda cada 2, 3, 7 ó 10 días NO es estreñimiento, suele ser normal y no produce ninguna molestia ni cólicos.

    Muchos niños alimentados al pecho, hacia el mes o mes y medio, dejan de hacer las 4 a 15 deposiciones al día y pasan a hacer 1 vez al día o cada varios días, eso sí, hacen más volumen de heces cuanto más tardan, pero siempre blandas. No hay que molestarlos con nada. No sirve de nada y puede ser perjudicial el estimularles el culito con cerillas, termómetros, rabos de hojas de geranio, supositorios de glicerina... Tampoco hay que darles infusiones laxantes ni zumos de diversas frutas. Las infusiones y zumos acaban antes con la lactancia, ya que a más zumo, menos maman y el pecho fabrica menos leche.


El sueño. ¿Es malo compartir la cama con el bebe?    

    El patrón de sueño en los niños pequeños es muy cambiante, pero es normal que a medida que se hacen mayores se despierten más por la noche (no menos, como muchos piensan). Esas frasecitas de ¡qué bueno es: duerme toda la noche!... son tramposas. Pero claro, a veces no hay quien aguante el tirón. Hay que conocer estos patrones normales de sueño para aceptarlos mejor y también hay que saber que no hay soluciones mágicas y que el sentido común debe primar.

    Muchos bebés se quedan dormidos mientras maman. Esto tiene 2 motivos: primero la propia composición de la leche, que contienen un aminoácido llamado triptófano, que facilita que el bebé se quede dormido y, segundo, que el niño se relaja chupando el pecho, una vez saciado, y con el calor de la madre. Si se está dando pecho a un niño pequeño, menor de 6 meses, suele ser más práctico y más cómodo para la madre dormir en la misma habitación. Algunas familias juntan la cunita a la parte de la cama de la mamá y otras prefieren dormir todos juntos en la misma cama, pero también hay parejas que no lo soportan. No es una obligación, ni es imprescindible, ni para la lactancia ni para la formación de la personalidad. A la gente que le va bien, perfecto y a la que no le va bien, que no lo haga.

    Meter al niño en la cama de los padres no es una cuestión médica, sino personal y cultural y tampoco es obligatorio. A partir de una determinada edad (¿10-12 meses, 2-3 años...?) puede intentarse “educar” los patrones de sueño del mismo modo que las demás actividades y situaciones socializadoras de nuestros hijos: con paciencia, con tacto, explicándoles las cosas, diciéndoles esto sí, esto no y porqué...

    Algunos niños tras dormir "muy bien" los primeros 4 meses, comienzan a despertarse mucho hacia los 6 meses y a dormir poquito rato muchas veces al día. Hay que entender que eso es normal y que no significa que el niño esté enfermo o le ocurra algo. En estos casos los padres no deben angustiarse pensando ¿estaré haciendo algo mal?

¿Necesita mi hijo chupete?

    El bebé que toma pecho no necesita chupete y, al menos durante las primeras semanas, no se le debe ofrecer porque el chupete hace más difícil que aprenda a mamar de forma eficaz. El uso del chupete en los primeros días o semanas puede ser la causa de grietas y dolor en el pezón e, incluso, de falta de ganancia de peso.

    Cuando el niño ya es más mayorcito y mama bien (se coge bien, succiona con energía, duerme periodos de 2, 3 ó 4 horas, orina mucha cantidad y gana bien de peso) tampoco suele haber problemas porque utilice el chupete alguna vez, aunque es de esperar que preferirá a su mami calentita que huele tan bien a leche, antes que un pedacito de plástico..... Es importante recordar que la madre produce leche a través de varios mecanismos: cuando el bebé vacía los pechos y cuando el bebé se agarra del pecho aunque no sea para comer. El bebé necesita succionar para tranquilizarse y estas pequeñas tomas “no nutritivas” son un estímulo excelente para asegurar una adecuada producción de leche durante los 2 primeros años de vida. 

    Conviene recordar que cada vez que se le ofrece el chupete al bebé es un estímulo que pierde el pecho de la madre, por ello el chupete debería relegarse a situaciones aisladas (cuando la madre está ausente, cuando está conduciendo,...)

    También conviene recordar que el chupete es una fuente importante de mal desarrollo del sistema muscular y óseo de la boca y de la cara, y puede contribuir a problemas con los dientes en el futuro.


Hasta cuando es bueno que mame mi hijo? ¿Cuándo hay que destetarlo?

    El patrón de duración de lactancia en los humanos hasta hace menos de 100 años y todavía hoy en sociedades no contaminadas por la civilización predominante ha sido de 3 a 4 años con variaciones entre el año y los 7 o más años. En el momento actual la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) recomiendan mantener la lactancia hasta los dos años o más, en todos los países del mundo.

Los niños que maman por encima del año, siguen obteniendo una cantidad sustanciosa de sus calorías y micronutrientes (hierro, calcio, vitaminas...) de la leche que toman de sus madres (en ocasiones, por encima del 50% de las totales necesarias).

La leche de la madre, de la propia especie, siempre es mucho mejor que la de un animal de otra especie.

El amamantamiento es un acto personal entre madres e hijos.

El primer año lo mejor es que se le ofrezca el pecho antes de las comidas para mantener una buena y prolongada lactancia, y después del primer año y por lo menos hasta el segundo es recomendable que se les ofrezca al menos unas 4 veces al día, después de las comidas, por la noche... En esta etapa muchos niños maman como postre y cuando están enfermos, es lo único que comen.

Cuando la madre desee destetar a su bebé debe hacerlo con delicadeza. Dejarle llorar o irse de viaje son soluciones crueles y desconsideradas hacia él. Se puede dulcificar el proceso de varias maneras:

  • Posponer el pecho o darlo con condiciones (cuando termines la comida, cuando vayas a dormir, sólo en casa, o sólo...) para ir disminuyendo el número de veces que mama.
  • Cuando insista y "no sea el momento elegido", conviene proporcionarle otro tipo de consuelo: jugar, hacer un puzzle, leer un cuento, hacernos cosquillas, cantar, jugar al escondite, guardar los peluches...
  • Hablar con el niño, darle alguna explicación de porqué "ahora no se puede". (mamá está cansada, eres muy grande, ya comes bocadillos y con tenedor...). Los niños son mucho más comprensivos de lo que se espera si perciben en sus padres un verdadero deseo de comunicarse y de compartir.
  • Darle muestras de cariño continuamente (no solo se ama dando el pecho)

Los niños no llegan a ser más o menos independientes según el alimento que hayan tomado sino el modo en que se les ha dado éste (condicional o incondicional). En realidad no depende del tipo de alimentación sino del estilo de crianza...

Llanto, cólico del lactante

    Los cólicos del lactante son episodios de llanto que suelen durar alrededor de 2-3 horas al día más de 3 días a la semana y que suelen aparecer por la tarde-noche. El bebé estira y encoge las piernas, muestra una expresión de dolor, ventosea (lo que, a veces, le alivia)...

    Se suele decir que son dolores abdominales pero no se sabe a ciencia cierta y se han intentado relacionar con alergias, gases, hipermotilidad intestinal, temperamento, sobrecarga de estímulos... Puede que tenga importancia el temperamento del bebé o de sus padres.

    Si todo está bien, los medicamentos no suelen ser eficaces, tampoco las infusiones.

    En cualquier caso, el llanto es una manera de comunicación del lactante que indica una necesidad pero no siempre significa hambre. Además de hambre el niño puede tener sueño, cansancio o, simplemente, necesidad de contacto o de estar en brazos. Responder precozmente al llanto y tomarlos en brazos mejora los cólicos más que el tipo de alimentación o cualquier otra intervención y no malcría al niño.

    Suelen calmarse al tomarlos en brazos. Si lo toma la madre, lo pone al pecho y se calma, ya está solucionado. Tomar el pecho no produce obesidad y ofrece algo más que alimento. Si continúan llorando puede intentar calmarlos otra persona (el padre, por ejemplo).

Los baches de la lactancia, la “crisis de los 3 meses”

    Es cierto que los bebés de vez en cuando, a intervalos más o menos aproximados, a las 3 semanas, al mes y medio, a los 3 meses, tienen unos días "raros", en que están algo más inquietos, lloran más, duermen peor, se agarran al pecho y de repente estiran, lo sueltan, lloran, no duermen... Posiblemente esto tenga relación con la maduración de su cerebro.

    En general, se habla de la crisis de los 3 meses describiéndola como un momento en el que:

  • El bebé reclama mamar más a menudo (lo que la madre interpreta como que tiene hambre)
  • La madre no nota el pecho tan lleno (lo que interpreta como que ella no tiene leche suficiente)

    El resultado es que en ese momento es muy fácil que se empiecen a dar biberones, lo cual no es la solución adecuada.

    Pero en realidad lo que ocurre es que...

  • El bebé reclama más a menudo porque está creciendo (por eso se llaman también "baches o crisis de crecimiento") y esto hace que su apetito aumente.
  • La madre no tiene los pechos tan llenos porque a esa edad la producción de leche de la madre se ha adaptado ya a las necesidades del bebé, ya no gotea, ni se tienen los pechos tan llenos, ni se nota tanto la subida de leche... Además, el lactante vacía el pecho con más eficacia, tarda menos tiempo y hace más rápida la toma.

    De modo que lo adecuado es intentar adaptarse al bebé. A lo mejor sólo necesita que lo tomen más tiempo en brazos, pero si pide más pecho porque necesita comer más, la solución es ponerlo más al pecho para que aumente la producción. Si en lugar de pecho le damos un biberón, esto no hará que aumente la leche y normalmente empeorará las cosas.


Mi hijo me muerde ¿Qué debo hacer?

    A veces, los niños muerden el pecho. Como es doloroso, hay que intentar que dejen de hacerlo. 

    La mejor manera es a base de 3 "ingredientes":

  • Decir ¡No! Seco y claro (mensaje verbal).
  • Poner cara seria mirándole a la cara.
  • Quitarle el pecho de la boca (pero sin quitarlo del regazo).

    Los mensajes no verbales (gestos) refuerzan al verbal y ayudan al bebé a comprender. A fin de cuentas, es pequeño y no sabe que duele...

    Luego se le ofrece de nuevo y se dice "no muerdas". Suele ser necesario repetir pero en pocas sesiones aprenden la lección.

    Algunos bebés se asustan y lloran si el “¡no!” es muy seco y la cara muy seria.
    Se les puede abrazar para consolar pero sin dar el pecho inmediatamente de consuelo. Esperar a que se tranquilicen antes de ofrecerles el pecho, para repetir el mensaje, si es necesario, un poco más suavemente.


Me duele mucho el pecho, tengo una zona roja y dura. Ingurgitación, inflamación (mastitis).

    Un pecho puede inflamarse y doler fundamentalmente por varios motivos: ingurgitación, obstrucción de un conducto e infección (mastitis).

  • La ingurgitación ocurre cuando los pechos producen más leche de la que el lactante extrae, aumentando ambos de tamaño y provocando dolor. Esto suele ocurrir al comienzo de la lactancia con la “subida de la leche”. Se da más frecuentemente en el primer hijo, y cuando durante los primeros días se amamanta al bebé con horarios rígidos y pocas tomas al día, o se le ofrecen suplementos de suero. En épocas posteriores de la lactancia es más raro, pero puede pasar si hay separación momentánea de madre y lactante (hospitalizacíon de madre o hijo, horario de trabajo...) o si el lactante mama menos por enfermedad u otro problema o, simplemente, al dormir más horas por la noche. Puede provocar algo de fiebre si la ingurgitación es importante. La solución es simple: extraer la leche (amamantando o con sacaleches) y calmar el dolor (antiinflamatorios y frío local). Quien mejor extrae la leche es el lactante. El agua caliente también ayuda a vaciar el pecho: una ducha o baño en agua calentita hace que la leche fluya con facilidad. La aplicación de compresas frías (bolsas de hielo o de verduras congeladas) sobre los pechos calma el dolor y son útiles tras haber extraído leche.
  •  La obstrucción de conductos o la mastitis es la inflamación, normalmente de origen infeccioso, en una parte de un pecho que está más roja y endurecida de lo normal y provoca dolor localizado. Se puede acompañar de fiebre y molestias como las de la gripe (dolorimiento de huesos y articulaciones). En la obstrucción de un conducto, hay un componente de retención de leche (como en la ingurgitación, pero en una zona de un solo pecho) y en la mastitis, se produce una infección de esta leche retenida. El tratamiento fundamental será el mismo de la ingurgitación. A menudo es también útil masajear la zona inflamada con suaves presiones hacia el pezón, tras aplicar calor en la zona. Puede hacerse bajo la ducha o en un baño de agua caliente. A veces se observa la salida de un pequeño tapón mucoso. Es importante ofrecer el pecho muy frecuentemente al bebé ya que es la forma más eficaz de vaciado. Si el problema no se resuelve en 24 horas o aparece fiebre y malestar general, es posible que haya infección. La mastitis, al ser una infección localizada, casi siempre va a precisar de antibióticos que sean compatibles con la lactancia. Consulte a su médico. Aunque haya infección el niño no se contagia al mamar.

  • Una forma particular y muy dolorosa de infección del pecho es la infección por unos hongos llamados candida albicans: la candidiasis del pezón y de los conductos provoca un dolor lacerante, muy desagradable, como de clavar agujas hacia dentro del pecho, durante toda la toma y un buen rato después de haber finalizado. El dolor es muy típico y fundamental para el diagnóstico, pues el pecho no está inflamado y el pezón, aunque puede estar más rojo de lo normal o con alguna manchita blanca, suele ser normal. Son los mismos hongos que provocan infección en la boca o la zona del pañal del lactante

¿Puedo hacer deporte si doy el pecho?

    La práctica de ejercicio y actividades deportivas son perfectamente compatibles con la lactancia. El ejercicio moderado es saludable, no habiendo cambios en la composición de la leche ni disminución de su producción, que incluso puede aumentar.
    Aunque no se ha demostrado que el ejercicio disminuya la producción de leche, practicar ejercicio intenso de forma continuada sólo sería aconsejable en mujeres previamente entrenadas, por ejemplo, en deportistas profesionales.
    La natación no está contraindicada, una vez pasado el puerperio inmediato. El frío puede inhibir la eyección de leche, pero sólo momentáneamente.
    Para las mujeres que desean perder peso, la combinación de ejercicio moderado y una dieta equilibrada es una opción muy aceptable.
    Y para quienes no son deportistas pero desean hacer algo de ejercicio, lo más sencillo es caminar al menos 45 minutos, diariamente, a buen ritmo.

Yodo y Lactancia Materna

  • ¿Porqué es necesario tomar una cantidad extra de yodo durante la lactancia?
            Porque las necesidades de yodo en la mujer lactante son casi el doble de las de un adulto ya que tiene que garantizar que el hijo reciba todo el yodo que necesita a través de la leche.
  • ¿Cuál debe ser la ingesta de yodo durante la lactancia?
            La leche materna contiene una cantidad variable de yodo que depende de la ingesta de la madre. Si las necesidades del lactante son del orden de 90 mcg/día, y el volumen de leche ingerido de 600 a 1000 ml/día, la concentración mínima de yodo en la leche materna debería ser de 100 mcg/litro.
            Para conseguirlo, la madre debe ingerir en total al menos 250 mcg de yodo al día.
  • ¿Se debe mantener durante la lactancia el mismo suplemento de yodo que se ha tomado durante el embarazo?
            SI, el suplemento de yodo para una mujer lactando es el mismo que durante el embarazo y se debe mantener durante             toda la lactancia.
  • Tomando habitualmente sal yodada, ¿también se necesita un suplemento extra de yodo durante la lactancia?
            SI, porque la sal yodada le aporta tan sólo la mitad de las necesidades durante este período.
  • ¿Existen restriciones para consumir la sal yodada en la lactancia?
                 No hay restricciones específicas por el hecho de estar lactando, y nos remitiremos a las que existan para la población general.        

¿Cuándo puedo ofrecerle algo más además del pecho? La alimentación complementaria

    La recomendación actual de la OMS es que la alimentación con otros alimentos distintos a la leche materna se inicie a partir de los 6 meses, cuando el lactante está preparado para recibir alimentos sólidos (con cuchara) y ha agotado sus reservas de hierro. Sabremos que está preparado porque:

  • Se mantiene sentado sin ayuda
  • Ha desaparecido el reflejo de extrusión (sacan la lengua y expulsan el alimento)
  • Manifiesta interés por otros alimentos
  • Muestra hambre y saciedad con sus gestos

    Hasta esa edad los niños no necesitan ninguna otra cosa.

    Se recomienda:

  • Introducir un alimento nuevo cada 3-4 días, para poder valorar la aparición de intolerancias o alergias.
  • Respetar el apetito del niño. Durante el primer año de vida, es preferible ofrecer primero el pecho y luego los alimentos que complementan la leche materna (“complementarios”) .
  • Introduciendo gradualmente una dieta variada y agradable.
  • Aunque no es importante el alimento que se ofrece primero, es aconsejable ofrecer cuanto antes alimentos que contengan hierro: carnes primero, pescados hacia los 9-10 meses.
  • Evitar el gluten antes de los 7-8 meses (cereales con trigo, cebada, centeno o avena).
  • Evitar los alimentos alergénicos (leche de vaca, soja, clara de huevo, frutos secos legumbres) hasta los 12 meses. Los frutos secos, no molidos, no se deben dar antes de los 6-7 años, ya que existe riesgo de atragantamiento que puede ser grave.) alimentos que pueden contener muchos nitratos (remolacha, espinacas, zanahoria) la col, nabos y espárragos.
  • No se debería añadir azúcar o sal en exceso a los alimentos del bebé hasta pasado el primer año. Es conveniente utilizar sal yodada.
  • Se puede añadir al puré de verduras un poco de aceite de oliva.
  • Los alimentos pueden ofrecerse triturados al principio y troceados o chafados a partir de los 8 meses.
  • Los cereales pueden prepararse con leche materna, agua o caldo, o añadirlos a las papillas. No es necesario darlos con una leche artificial. El arroz y el maíz no contienen gluten.
  • Dejar que el niño “experimente” comiendo primero con sus dedos, luego con la cuchara...
  • Es una buena idea que el niño coma en la mesa con todos, la comida también es un acto social y el niño puede ver y aprender.
  • Mientras el bebé hace unas 4 tomas de pecho, no necesita otros alimentos lácteos como yogur, queso u otras leches en papillas o purés.
  • No tiene sentido introducir papilla para que duerma más, ni tampoco introducir otros alimentos antes de tiempo para que el niño se “acostumbre” antes de que su madre empiece a trabajar. La introducción de alimentos antes de los 6 meses puede ser causa de alergias e intolerancias.




















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